Suelos de madera maciza y coste del ciclo de vida

Al elegir un nuevo suelo es importante conocer su vida media y sus costes de limpieza y mantenimiento. Nuestra experiencia es que, al valorar la inversión en un suelo desde una perspectiva integral, resulta esencial tener en cuenta el contexto de una economía global sostenible.

Un suelo de madera maciza de Junckers tiene una vida excepcionalmente larga. Es porque nuestros suelos macizos se pueden lijar, barnizar o tratar muchas veces, lo que resulta muy ventajoso en términos de costos en comparación con los suelos de la competencia.

Costos de adquisición

Los costos de adquisición del suelo dependerán del sistema que elija.

  • Todas las soluciones Junckers para suelos deportivos se fabrican de acuerdo con la norma europea EN 14904 para el deporte, pero difieren en su grosor y rendimiento.
  • El resto de sistemas para viviendas y negocios cumplen todos los reglamentos de construcción vigentes y se pueden instalar como suelo flotante, con el sistema de clips de Junckers; como sistema autoportante sobre rastreles; o también encolado.

Costes de mantenimiento

Limpieza cotidiana

Los suelos Junckers son fáciles de mantener. La limpieza cotidiana se puede llevar a cabo utilizando una escoba o el aspirador. Si es necesario se puede limpiar además con un paño húmedo o una mopa. Los suelos Junckers no requieren agentes limpiadores especiales.

Fácil de renovar

Algunos fabricantes de suelos de madera afirman que sus suelos no necesitan volverse a barnizar o tratar. No es cierto. Con el uso, cualquier suelo de madera sufre desgaste y arañazos, de modo que acabará por necesitar algún tratamiento.

Muchos suelos de madera económicos han recibido un tratamiento de tan mala calidad que necesitan que se les aplique barniz o aceite con más frecuencia. Junckers produce sus propios barnices y aceites de calidad, que a largo plazo suponen al usuario un ahorro en tiempo y dinero.

Por ejemplo: el suelo Junckers de un pabellón deportivo se barniza por lo general cada 5 años. Llevando a cabo este mantenimiento es muy raro que resulte necesaria una restauración completa del suelo. Por ello no es difícil encontrar pabellones deportivos con suelos Junckers de 50 o 60 años de antigüedad.

 

Acuchillado y barnizado

Un suelo Junckers de madera maciza de 22 mm puede acuchillarse de ocho a diez veces a lo largo de su vida útil.

Los acabados duraderos de Junckers alargan los intervalos entre acuchillados. Cuando un suelo sintético o laminado alcanza el final de su vida útil, a un suelo de madera maciza de Junckers por lo general sólo le ha llegado el momento de un primer acuchillado.

Un suelo Junckers conserva su resistencia incluso cuando el acuchillado descubre sus capas inferiores. Tras 10 o 15 años de uso muchos de los suelos de la competencia comienzan a perder su resistencia. Muchos de ellos solamente se pueden acuchillar dos veces a lo largo de su vida útil.

A modo de ejemplo, un suelo típico Junckers para pabellón deportivo se acuchilla y barniza aprox. cada 15 años

 

Reciclaje

Los suelos de madera maciza Junckers son 100% reciclables y neutros en emisiones de carbono, y su reciclaje y eliminación no presentan problemas.